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Sociedad por Acciones Simplificada

A partir de septiembre del 2016 entró en vigor la reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles que autoriza la creación de sociedades unimembres, es decir, sociedades mercantiles que pueden estar conformadas por una sola persona. Tradicionalmente nuestro derecho siempre entendió que la palabra “sociedad” implicaba la unión de dos o más personas para obtener un fin común, sin embargo, coloquialmente se le entiende como una “empresa”, es decir, la prestación de servicios o la venta de bienes al público en general.

Como “sociedad” necesariamente se requería al menos de dos personas para constituirla lo que generalmente ocasionaba la utilización de prestanombres, es decir,  personas que fingían ser socios, cuando en la realidad no lo eran, el socio mayoritario realmente era el dueño del 100%, lo que acarreaba el típico problema de desaparición del otro socio y sus complicaciones.

Pues bien, finalmente el derecho ha reconocido una realidad: la existencia de una empresa cuyo dueño es una sola persona, con la principal ventaja de que el patrimonio creado por ella, será propio y no formará parte del patrimonio del empresario, inclusive la empresa podrá tener un nombre propio.

El legislador ha decidido denominar a este tipo societario como: “Sociedad por Acciones Simplificada” y sus siglas son: S. A. S.

Tiene la ventaja de que pueden  formar parte de la sociedad más de una sola persona quienes sólo estarán obligados al pago de su aportación y no es necesario que su constitución se lleve a cabo ante notario, todo el trámite se hace en línea a través del sistema existente de la página especializada de la Secretaría de Economía, desde pedir el permiso para el uso de la denominación, redacción de estatutos, constitución de la sociedad, alta en hacienda, insripción en el Registro Público de Comercio y los diversos avisos que la ley exhige a este tipo societario, lo único que se requiere es que el o, en su caso los socios, estén dados de alta en hacienda (para lo cual deben contar con su R.F.C.) y tengan su firma electrónica vigente.

Desafortunadamente el legislador tuvo ha bien considerar algunas restricciones que son las siguientes:

  1. Si una persona es socio mayoritario de otra sociedad mercantil, no podrá ser socio de una SAS.
  2. Si el ingreso anual de la SAS rebasa $5’000,000.00 deberá convertirse en cualquier otro tipo societario, bajo la pena de que si no lo hace, el o los socios responderá subsidiaria e ilimitadamente de las actividades de la sociedad.

NOTA: Cuando creamos una sociedad, el objetivo es crear a su vez un patrimonio independiente al propio y responder con el a cualquier eventualidad, pero la sanción anterior significa que perdemos el beneficio del patrimonio independiente y los acreedores podrán cobrarse también con el patrimonio del o los socios.

  1. Por la comisión de delitos, también serán responsables subsidiaria e ilimitadamente el o los socios.
  2. Los contratos que se celebren entre el o los socios y la sociedad, deben inscribirse en el sistema.
  3. Acciones deben pagarse en un año y una vez hecho el pago deberá darse aviso al sistema.
  4. La administración sólo puede quedar a cargo de un administrador único que debe ser accionista.
  5. No hay acciones con derechos especiales.
  6. Para la celebración de una asamblea siempre debe existir convocatoria que se publicará en el sistema.
  7. Cualquier modificación a los estatutos o transformación, deberá hacerse constar ante notario (es el único momento en el que intervienen).
  8. Deberá el administrador publicar un informe anual de los estados financieros en el sistema, bajo la pena de quedar automáticamente disuelta la sociedad en caso de no hacerlo.

Por tratarse de una ley federal, las SAS son iguales en todo el país.

Para más información visita la página especializada de la Secretaría de Economía dando click aquí.

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Cómo crear una empresa.

Es un gusto y honor anunciar el convenio de colaboración entre el Blog y un servidor para el enriquecimiento de nuestros lectores y mío también y sin más preámbulos les dejo su primer post en este Blog:

Este artículo es una colaboración del blog El Jurídico. Para formatos de documentos, tips legales y más, visita su página!

Cómo Crear una Empresa

En este artículo veremos algunos tips básicos sobre cómo crear una empresa.
En particular, haremos un enfoque en cuáles son los tipos de sociedades más populares en México (2016) y las características de cada una de ellas que las hace atractivas para ciertos giros y negocios.

1. Elige una denominación o razón social
La denominación o razón social de una empresa, es el nombre con el cual se identifica.
Bajo el nombre de una empresa se crearán cuentas bancarias, se girarán cheques, se registrará en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, entre otras actividades.
La denominación (o razón social) de una empresa, no es lo mismo que su marca. Y aunque es práctico que sean iguales, no es necesario.
Si tu marca se llama “Google”, tu empresa puede llamarse “Servicios de Búsqueda en Línea, S.A. de C.V.” o cualquier otra denominación disponible.
Aunque no es necesario que revises la disponibilidad de la denominación que quieres para tu empresa, ya que el Notario Público normalmente lo hará en tu lugar, te puede ahorrar tiempo. Revisa aquí la disponibilidad de la denominación.
Una vez que te hayas cerciorado de que se encuentra disponible, elige el tipo de sociedad que deseas constituir.

2. ¿Qué tipo de sociedad elegir para mi negocio?
Este es un tema sumamente extenso, por lo que únicamente puntualizamos lo más importante aquí.
Los tipos de sociedades más populares para negocios en México son los siguientes:

A) Sociedad Anónima de Capital Variable (S.A. de C.V.)

Es el tipo de sociedad más común y popular en México. Negocios chicos, medianos y grandes adoptan esta figura todos los días y a través de ella, individuos reúnen capital y emprenden todo tipo de negocios.

¿Por qué es la más popular?
Por un lado, confiere a sus socios responsabilidad limitada. Esto significa que si eres accionista de una sociedad anónima, no serás responsable personalmente por los actos de la empresa de la cual formas parte.
Por otro, es práctica. El trámite de constitución es relativamente rápido y barato, no exige un capital mínimo y pueden crearla cuando menos dos socios.
La sociedad anónima puede ser tan ordinaria o tan compleja como sus socios lo prefieran.
En el año 2014, el Congreso Federal introdujo una reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles que permitió a la Sociedad Anónima tener una mayor flexibilidad en sus estatutos sociales.
Por ejemplo, este tipo de sociedades ahora puede contemplar acciones sin derecho a voto, con voto limitado o inclusive con derecho a veto.
Adicionalmente, dicha reforma permite establecer en el acta constitutiva de la Sociedad Anónima, entre otras cosas, lo siguiente:
Restricciones a la transmisión de acciones (e.g. si un accionista desea vender sus acciones, necesitará el voto favorable de X número de acciones)
Causales de exclusión de socios o para ejercer derechos de separación (i.e. motivos por los que se podría forzar la salida de un accionista o bien, motivos por los que un accionista podría separarse)
Mecanismos a seguir para resolver temas que no se hayan podido acordar
Una ampliación, limitación o negación del derecho de suscripción preferente (e.g. que ciertas series de acciones no puedan suscribir nuevas acciones en caso de un aumento de capital)

¿Cuál es el negocio típico que opera bajo una Sociedad Anónima?
Cualquier tipo de negocio que tenga “especulación comercial”. Esta definición abarca un espectro amplio de entidades. Desde negocios pequeños como restaurantes, tiendas de conveniencia o una peluquería hasta empresas grandes de producción y manufactura, proveedores de materias primas, etc.
La sociedad anónima es por excelencia el tipo societario detrás de los negocios en México.

¿Puede haber socios extranjeros en una Sociedad Anónima?
Desde luego que sí, aunque hay que considerar a qué se va a dedicar la empresa. Hay algunos giros que están exclusivamente reservados para los mexicanos, por lo que se habrán de consultar en la Ley de Inversión Extranjera.

B) Sociedad Anónima Promotora de Inversión (S.A.P.I. de C.V.)

¿Qué es la S.A.P.I. de C.V.?
Se creó para dar un paso más allá que la Sociedad Anónima, permitiendo mayor flexibilidad en su gobierno corporativo.
El principal objetivo de la regulación liberal de la S.A.P.I., es que sus socios acepten la entrada de inversiones a su negocio y poseer las herramientas legales necesarias para proteger a las partes involucradas y permitir reglas corporativas más complejas.
La S.A.P.I. cuenta con las mismas características que la Sociedad Anónima, más las siguientes (entre otras):
– Se puede limitar la repartición de utilidades a alguna clase de acciones;
– Mecanismos para mayor protección a minorías dentro de la sociedad;
– Se prevé que la sociedad puede adquirir sus propias acciones; y
– Se regula por la Ley de Mercado de Valores y constituye ¨un paso previo¨ a la Sociedad Anónima Bursátil (S.A.B.), cuyas acciones se encuentran registradas en el Registro Nacional de Valores.

¿Quiénes utilizan la S.A.P.I. de C.V.?
Este tipo de sociedad es prácticamente una S.A. de C.V. con una regulación un poco más sofisticada.
Para efectos prácticos, logra lo mismo que la Sociedad Anónima.
La mayoría de las empresas que se constituyen por medio de una S.A. de C.V., pueden hacerlo mediante este tipo de societario. Por lo general, empresas que tienen en la mira concebir distintas clases de acciones o asumir una serie de proyectos para los cuales recibirá inversiones de grupos de accionistas independientes, son aquellas que contemplan la Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable.

C) Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R.L.)

¿Qué es la S. de R.L.?
Se distingue de la S.A. de C.V. en cuanto a que está destinada a utilizarse en negocios más cerrados.
Su capital social no se divide en acciones (como la S.A. y la S.A.P.I.) sino en participaciones sociales, cuya transmisión (por cesión) es más complicada y restringida que la de una acción.
Adicionalmente, las participaciones sociales son indivisibles y la entrada de nuevo socios requiere aprobación de una mayoría de los socios actuales, características que restringen o dificultan el que la sociedad llegue a nuevas manos.
Algunas de sus características son:
– Responsabilidad limitada de los socios;
– No puede haber más de 50 socios, ni menos de 2;
– No hay monto mínimo de capital social; y
– Participaciones sociales no cuentan con la misma flexibilidad de las acciones.

¿Quiénes utilizan la S. de R.L. de C.V.?
Empresas familiares (cerradas) o con capital extranjero son los ejemplos más comunes en utilizar este tipo societario.

Sociedad Civil (S.C.)

¿Qué es la S.C.?
Las sociedad civil (S.C.) es un tipo de persona moral que se regula por el Código Civil y cuyos socios se reúnen para perseguir un fin común, preponderantemente económico, sin que éste constituya una “especulación comercial”.
La S.C. es diferente a la asociación civil, ya que ésta no tiene fines de lucro. Asimismo, la S.C. es diferente a las sociedades mercantiles tratadas más arriba, ya que éstas tienen giros de “especulación comercial”.
A diferencia de las sociedades que se han venido tratando en este artículo, en la S.C. los socios responden personalmente de forma ilimitada y subsidiaria por los actos de la sociedad.

¿Quiénes utilizan la S.C.?
En términos legales, quienes encajan dentro de este tipo societario son los profesionistas.
Con fines de lucro, pero sin constituir una especulación comercial, los profesionistas que prestan servicios como abogados, contadores, arquitectos, doctores, entre otros se reúnen bajo este esquema para consolidar su administración y fiscalización.

¿La S.C. tiene un tratamiento fiscal distinto a las sociedades mercantiles?
La Sociedad Civil con fines de lucro es, como las sociedades mercantiles y en términos del artículo 27 del Código Fiscal de la Federación, una persona moral sujeta a contribuciones. Por ello, la S.C. va a tributar en la misma medida que una S.A. de C.V. o una S. de R.L. lo haga.
Dicho eso, la S.C. sí tiene un tratamiento fiscal distinto, considerando que su esencia legal es más apegada a la de un profesionista, y no a la de un consorcio empresarial.
Por ejemplo, en cuanto a cuándo se considera un ingreso obtenido o bien cuándo existen deducciones bajo la Ley del Impuesto Sobre la Renta, la S.C. se comporta más como una persona física que como una sociedad mercantil (ver artículos 7, 17-I, 25-IX y 27-III de la Ley del Impuesto Sobre la Renta).
Por conclusión, el tratamiento fiscal de la S.C. plantea las mismas contribuciones que para otros tipos societarios, pero liquidadas de una forma distinta. Estas diferencias no necesariamente se traducen a “beneficios”, sino que su comportamiento es distinto simplemente porque su esencia legal lo es.

3. Acude con un Notario Público y solicita que constituya una sociedad con la denominación y el tipo societario que ya hayas elegido.

Llama a varios Notarios en tu localidad. Pregunta por cotizaciones y documentos que necesitas llevar. Elige el más confiable y quien te explique el proceso claramente.
Estos son algunos puntos clave que debes de considerar al pedir al Notario que elabore el acta constitutiva:
Cuántos socios y qué porcentaje dividirse? Recuerda que las sociedades en México deben constituirse con al menos 2 socios. Por lo general, los socios se dividen porcentajes en base al capital aportado para el negocio, sin embargo ello se complica cuando uno de los socios aporta su trabajo, know-how u otro bien intangible que difícilmente se cuantifica. Es entonces cuando los socios deben por común acuerdo determinar un valor monetario a lo que aporte cada uno.
Consejo de Administración y Apoderados. Ellos son quienes controlan la sociedad, pues tienen la facultad para actuar en nombre y representación de la misma. Solicita al fedatario público que te aclare quién será el(los) apoderado(s) de la empresa y qué poderes tendrá(n).
Funcionamiento de la Asamblea de Accionistas. Hay asuntos ordinarios que requieren un porcentaje de capital social para votación, y hay otros extraordinarios que requieren mayor “quórum”. Revisa muy bien los “quórum” de votación para las asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, así como el mecanismo por medio del cual adopta resoluciones el Consejo de Administración y asegúrate que sean prácticos para la operación de la empresa.

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