Archivo de la categoría: Matrimonio, divorcio y otras vicisitudes parecidas

NUEVO DIVORCIO EXPRESS

Pues bien, aquí ando de nuevo, ahora con el tema del nuevo divorcio súper express para el Distrito Federal (porque según mi anterior blog sobre el divorcio, ya había un divorcio express http://ocampoarch.spaces.live.com/blog/cns!60DA4BDAFDF5DFF8!171.entry, así que las nuevas reformas nos dan ahora un súper express o “recargado”).
Pues bien, el divorcio en el Distrito Federal ha dejado de ser propiamente un juicio para convertirse simplemente en una solicitud al Juez, como cuando pedimos una cuchara en el restaurant, con la seguridad de que se nos entregará, de igual forma, la ley da por sentado que el divorcio debe otorgarse con sólo pedírselo al Juez, éste simplemente le hará saber al otro cónyuge la solicitud hecha y tendrá por disuelto el matrimonio, así de fácil.
El siguiente paso no es tan fácil, lo segundo es lograr un acuerdo respecto de la designación de quién tendrá la guarda y custodia de los hijos, el régimen de visitas de los niños, el pago de la pensión alimenticia tanto en favor del otro cónyuge como en favor de los hijos y, lo más complicado, designar si alguno de los cónyuges seguirá habitando el domicilio conyugal y el menaje que se quede, o bien, la forma de liquidar la sociedad conyugal. Aquí habrá que aclarar que si el matrimonio se celebró bajo el régimen se separación de bienes, puede uno de los cónyuges exigir el pago de una compensación del 50% sobre los bienes que se hubieren adquirido en los siguientes 3 casos:
1.- Que el cónyuge durante el matrimonio se haya dedicado a las labores del hogar y al cuidado de los hijos;
2.- Que no haya adquiridos bienes;
3.- Que habiéndolos adquirido sean notoriamente menores a los del otro cónyuge.
En cualquiera de los 3 casos antes señalados puede el cónyuge afectado pedir el 50% de los bienes, salvo en el último caso, que sería simplemente ajustar el valor para que sume el 50%.
Conforme a las nuevas reformas, el juicio ahora se centra e el convenio, para lo cual pueden suceder 2 cosas:
1.- Que el otro excónyuge no responda la solicitud, con lo cual podría aprobarse todo lo que el cónyuge pida “el que calla otorga”.
2.- Que el otro excónyuge responda la solicitud y presente una contrapropuesta del convenio, con lo cual el Juez exhortará a los cónyuges a que lleguen a un acuerdo, de lo contrario deberá cada un probar la legitimidad de sus pretensiones, con lo cual se puede alargar el juicio a ver quién aguanta más.
Sobrevivió a la reforma la vía administrativa, la que podríamos llamar la civilizada (y además económica porque no se requiere de abogado alguno) y que en mi blog anterior del estudio del divorcio llamé “divorcio express”, sus requisitos son los siguientes:
 1.- Que tengan un año de casados, 2.- Que ambos cónyuges sean mayores de edad, 3.- Que ambos estén de acuerdo en divorciarse,

 4.- Que ninguno requiera pensión alimenticia,

 5.- Que la cónyuge no esté embarazada,

 6.-  Que no tengan  hijos entre si o, si los  tienen, sean mayores de edad y no requieran pensión alimenticia, y

 7.- Que estén casados en separación de bienes o, si lo están en Sociedad Conyugal (mancomunidad, click aquí para ver tema aparte) no hayan adquirido bienes durante el matrimonio o, si los tienen, hayan liquidado la sociedad conyugal, lo cual se puede hacer vía judicial o notarial.

 Si cubren todos los anteriores requisitos, la pareja puede acudir al Registro Civil y solicitar su divorcio, el Juez los citará para dentro de 15 días (para que lo piensen bien) al término de los cuales levantará el acta de divorcio y listo, es todo, están libres de nuevo.

 Es importante hacer notar que una vez divorciados, debe pedirse al Registro Civil que haga la anotación respectiva en el acta de matrimonio del divorcio decretado.
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¿El matrimonio es necesario en los tiempos actuales?

(Suspiro) el amor es taaaaaaaaaan maravilloso, te hace sentirte invencible, que toda la humanidad y todo el universo es bello, la lluvia es deliciosa, los taquitos de la esquina saben más ricos, ¡la vida tiene un propósito! el futuro es hermoso y está lleno buenas intenciones, hasta…, hastaaa… Ojos en blanco, hasta que se termina.

Bien dicen que todos somos buenos…, hasta que dejamos de serlo.

Desde mi punto de vista, no hay mejor forma de asegurar el futuro que mediante un contratito de matrimonio. La ley estipula que si existe una esposa y una “concubina” (legalmente se llama concubinato a la relación de pareja entre 2 personas que no están casadas o sea la famosa “unión libre”, que por cierto es una contradicción, porque si están en unión ya no se es libre, porque lo que está unido, está pegado, lo que significa que no está suelto, no está libre, o sea, ¿cuál libertad si hay una unión?, ¿se puede subir para abajo?, más bien es casi como si fuera un matrimonio, o sea, que no existe esa unión libre porque no es libre, o sea, que nomás nos gusta engañarnos, cómo me acuerdo de mi tío Lolo, pero no nos desviemos del tema), decía yo que si existe una esposa y una concubina quién heredará al difuntito será la esposa y se hace a un lado a la concubina, también si existen varias concubinas, a ninguna se le heredará, sin embargo, heredarán por partes iguales toooodos los hijos que estén reconocidos por el padre (oooooooojo, muuuuuuuuuuucho oooooooooooojo, los hijos nacidos durante el matrimonio AUTOMATICAMENTE la ley los reconoce como HIJOS de AMBOS cónyuges, por lo que el padre no necesita reconocerlos ellos YA son sus hijos, por eso legalmente decimos que el matrimonio “se sufre”, no se puede llegar a un convenio para tener algunas obligaciones y otras no, todas las obligaciones caen sin miramientos).

Todos somos humanos y nadie es un santo “la carne es blandita” decía mi abuela (sobre todo la del hombre, pero ¿qué culpa tenemos de ser puro corazón?).

Personalmente yo creo que sí, el contrato de matrimonio es y siempre será necesario, sobre todo si lo que quieren es tener seguridad jurídica para cuando se “acabe el amor” (o peor aún fallezca la pareja), vuelvo a lo mismo, los hijos habidos dentro del matrimonio, automáticamente son hijos de su padre, aunque él no los reconozca dentro del acta de nacimiento, cosa contraria sucede con el concubinato, mientras el padre no los reconozca, no son sus hijos (Si mi abuelita era re sabia, por eso siempre la cito: “hijos de mi’ja, mis nietos, hijos de mi’jo, sabrá Dió”, a lo que podría yo agregar: “hijos de mi’jo casado, también mis nietos, aunque no se parezcan a la familia”, porque la carne es blandiiiiiiiiiita, blandiiiiiiiita).

Más allá de una “conveniencia social” o un “quedar bien”, el matrimonio es una forma de asegurar jurídicamente el compromiso contraído por la pareja para formar una familia, una vida en común, un futuro y hasta un patrimonio.

Además si están tan seguros de formar una pareja, ¿porqué no cerrar el candado y ponerlo por escrito? ¿a qué le temen? ¿a que se acabe el amor? ¿a que sea luego muy difícil divorciarse y los bienes haya que separalos? ¿a que uno le quite al otro? ¿o que a lo mejor no pueden con el compromiso? ¿pues no que estaban muy enamorados y era para siempre? o qué ¿sólo era para probar? ¿como cuando se va al mercado?

-“me da una prueba de amor y otra de vida en común, si me gusta me llevo las 2”

-“pero si se lleva las 2 es para siempre, no hay devolución”

– “!chin!, ¿es lo menos? ¿no me lo podría dejar en un par de años, pá probar?”

-“ok, te lo dejo hasta que la muerte los separe”

– “Pensativo creo que mejor me quedo con las ganas, tá muy caro”

-“¿qué mi joven, acaso ella no lo vale?, quiere bueno, bonito y barato”

Yo creo que el no casarse por lo civil es un riesgo, sobre todo para la mujer que siempre se queda con los hijos (tan lindas siempre), la sociedad consumista nos a traído a la “relación light”: hoy estoy enamorado de tí, quiero vivamos juntos, luego se acabó el amor, lo tiramos a la basura y busquemos nueva pareja, qué padre ¿no? “úsese y tírese” ámese y si ya no funciona, pues se separan y ya, total, qué más da una separación más una menos, que los hijos hagan lo que puedan, que lo superen como puedan, es más, les pagamos psiquiatras y ya (total, la que tendrá que batallar con los niños serán las mamás, nosotros los papás sólo los sacaremos a pasear y haremos lo posible por pagar la pensión alimenticia más baja, total, las mujeres ya trabajan y lo hacen re bien, hasta ganan mejor que nosotros, o por lo menos administran mejor el dinero bendita unión libre que me liberas de mis obligaciones ¡yes! pensándolo bien, parece que sí es libre, libre de obligaciones para todos los hombres).

Desde mi punto de vista eso es machismo egoísta y las mujeres han caído redonditas en ese juego y ¿así queremos mejorar al mundo? ¿evadiendo nuestras responsabilidades? si no podemos tan sólo mantener una relación si no podemos aceptar los defectos, e inclusive las virtudes, de nuestra pareja, si no somos tolerantes (me gusta más la palabra comprensivos) con ella, si no podemos enfrentar los problemas con una persona ¿podemos enfrentar al mundo entero?

Toda creación humana es el reflejo de una realidad o la solución a una necesidad que es percibida por los sentidos, así en la pintura podemos ver la imagen estática de lo que vió el pintor o la expresión de su sentir, en la ingeniería podemos ver la solución materializada de un problema o una necesidad. El derecho no es la excepción, la ley reproduce la vida humana con sus problemas como si fuera una pintura (más bien una novela) y les da soluciones prácticas siempre buscando el beneficio y la armonía de la colectividad, por eso siempre digo quijotescamente que el abogado es un “desfacedor de entuertos”.

En la realidad lo que vemos es la unión de 2 personas que se aman y quieren ser felices para siempre, qué lindo ¿no?, pero al repoducir es sencilla realidad en palabras ¿qué es el amor? ¿qué es lo que realmente se buscan en esa felicidad? ¿estar siempre sonrientes? ¿durará para siempre la felicidad? y lo peor de todo ¿cuáles son las consecuencias de es unión?

Definiciones van y vienen, razones también pero la realidad siempre perdura desede que la humanidad existe: dos personas se unen para obtener una mejoría, crecimiento y superación en su vida, o como decía Melchor Ocampo “…único medio moral (personalmente yo entiendo moral como bueno tanto para el individuo como para su comunidad) … de suplir las imperfecciones del individuo que no puede bastarse a sí mismo para llegar a la perfección del género humano…” El ser humano es necesariamente social, gracias a ello hemos logrado sobrevivir y ser la especie que domina el mundo entero, si la unión es exclusiva de 2 personas, ¿cómo excluir a los demás miembros de la comunidad de esa unión? ¿cómo proteger a los miembros unidos? ¿cómo proteger a los hijos? ¿cómo proteger a los restantes miembros de la familia? (en algunos delitos, la penalidad se agrava si se comete por un familiar) simple, mediante la institución del matrimonio, en él se describen las reglas, obligaciones y derechos de cada uno de los cónyuges, sus hijos y familiares para prevenir cualquier aveniencia que pudiera surgir. Por otro lado, si la unión de ambas personas es para su felicidad, si el individuo es necesariamente social, ¿qué mayor felicidad que hacer una fiesta celebrando esa unión? ¡qué digo unión!, los eslabones de una cadena se unen, las piedras de juntan o amontonan unas sobre otras y la leña se “arrejunta”, las personas se casan y comparten su felicidad entre su propia comunidad en una fiesta, finalmente no se está haciendo nada malo, es completamente natural y es para nuestro bien, para nuestra felicidad ¿porqué no compartir esa felicidad con tus seres amados?

Desafortunadamente la felicidad no puede ser eterna, las diferencias vienen, la costumbre se asienta y el amor se acaba, sin embargo son esas infelicidades las que también nos hacen crecer como personas y por lo tanto podemos obtener una mayor felicidad, el problema radica cuando nos damos por vencidos o nos subimos con orgullo sobre nuestra piedrita y nos sentimos los emperadores del mundo. Tal vez si en lugar de pelear nuestra postura tratáramos de realmente solucionar el conflicto, tal vez si tratáramos de entender y comprender tanto a la contraparte como el problema, tal vez si nos bajáramos de nuestra piedrita, tal vez si aceptáramos los errores tanto propios como ajenos, tal vez si nos manejáramos con más amor, tal vez de alguna de esas formas o todas juntas podríamos tener menos separaciones, más soluciones y menos trabajo los abogados.

Ya sea con o sin matrimonio, existe por parte de ambos el compromiso de sacar adelante la relación, sin importar lo que pase, puesto que ese es el verdadero fundamento del amor.

Bienvenidos a la realidad tortolitos.

“Si las cosas fueran fáciles de hacer, cualquiera las haría”

Si se convencieron de contraer matrimonio, de click aquí para ver bajo qué régimen matrimonial pueden casarse.

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¿Cómo me divorcio?

OJO con las nuevas reformas publicadas en la Gaceta oficial del DF el día 3 de octubre del 2008, quedó modificado por completo el trámite judicial para el divorcio, sin embargo dejo este blog pues seguramente a más de uno podrá servirle, sobre todo considerando que en algunos estados del interior de la república el trámite sea parecido (click aquí para ver sobre el nuevo divorcio express).

El Divorcio se puede llevar a cabo de 2 diversas formas: Express y vía judicial

 I.- EXPESS. Es la forma más sencilla, rápida, económica y casi desconocida forma de divorciarse, para la cual se deben cubrir los siguientes requisitos en el D.F.:

 1.- Que tengan un año de casados,

 2.- Que ambos cónyuges sean mayores de edad,

 3.- Que ambos estén de acuerdo en divorciarse,

 4.- Que ninguno requiera pensión alimenticia,

 5.- Que la cónyuge no esté embarazada,

 6.-  Que no tengan  hijos entre si o, si los  tienen, sean mayores de edad y no requieran pensión alimenticia, y

 7.- Que estén casados en separación de bienes o, si lo están en Sociedad Conyugal (mancomunidad, click aquí para ver tema aparte) no hayan adquirido bienes durante el matrimonio o, si los tienen, hayan liquidado la sociedad conyugal, lo cual se puede hacer vía judicial o notarial.

 Si cubren todos los anteriores requisitos, la pareja puede acudir al Registro Civil y solicitar su divorcio, el Juez los citará para dentro de 15 días (para que lo piensen bien) al término de los cuales levantará el acta de divorcio y listo, es todo, están libres de nuevo.

 II.- VIA JUDICIAL. A falta de alguno de los requisitos arriba enumerados, será entonces necesario contratar a un abogado y realizar cualquiera de los 2 procedimientos que la ley prevé DIVORCIO POR MUTUO CONSENTIMIENTO o DIVORCIO NECESARIO:

 1.-  DIVORCIO POR MUTUO CONSENTIMIENTO. Es el procedimiento mas rápido, puesto que existe un acuerdo de ambas partes, como segundo requisito es que tengan también un año de casados y finalmente es necesario presentarle al Juez un convenio con las siguientes cláusulas:

A) Designación de quién tendrá la guarda y custodia de los hijos menores o incapaces;

B) El modo de atender las necesidades de los hijos especificando la forma de pago de los alimentos tanto a los hijos como al cónyuge que lo requiera;

C) Designación del cónyuge al que corresponderá el uso de la morada conyugal, en su caso, y de los enseres familiares;

D) La casa que servirá de habitación a cada cónyuge y a los hijos, obligándose ambos a comunicar los cambios de domicilio aún después de decretado el divorcio;

E) La manera de liquidar los bienes de la sociedad conyugal, para lo cual deben exhibir las capitulaciones matrimoniales, el inventario, avalúo y el proyecto de partición (click aquí para ver tema aparte sobre sociedad conyugal); y

F) Las modalidades bajo las cuales, el progenitor que no tenga la guarda y custodia, hará las visitas, respetando los horarios de comidas, descanso y estudio de los hijos.

2.- DIVORCIO NECESARIO. Como su nombre lo dice, es necesario porque las circunstancias así lo piden, porque la vida juntos ya es imposible y destructiva, mas que tener requisitos, tiene causales y que pueden ser:

 I. El adulterio debidamente probado de uno de los cónyuges;

II. El hecho de que durante el matrimonio nazca un hijo concebido, antes de la celebración de éste, con persona distinta a su cónyuge, siempre y cuando no se hubiere tenido conocimiento de esta circunstancia;

III. La propuesta de un cónyuge para prostituir al otro, no sólo cuando él mismo lo haya hecho directamente, sino también cuando se pruebe que ha recibido cualquier remuneración con el objeto expreso de permitir que se tenga relaciones carnales con ella o con él;

IV. La incitación o la violencia hecha por un cónyuge al otro para cometer algún delito;

V. La conducta de alguno de los cónyuges con el fin de corromper a los hijos, así como la tolerancia en su corrupción;

VI. Padecer cualquier enfermedad incurable que sea además, contagiosa o hereditaria, y la impotencia sexual irreversible, siempre y cuando no tenga su origen en la edad avanzada;

VII. Padecer trastorno mental incurable, previa declaración judicial (juicio de interdicción según los abogados) que se haga respecto del cónyuge enfermo;

VIII. La separación injustificada de la casa conyugal por más de seis meses;

IX. La separación de los cónyuges por más de un año, independientemente del motivo que haya originado la separación, la cual podrá ser invocada por cualesquiera de ellos;

X. La declaración de ausencia legalmente hecha (o sea la desaparición de una persona), o la de presunción de muerte (hay que llevar un juicio para declarar ambas cosas);

XI. La sevicia, las amenazas o las injurias graves de un cónyuge para el otro, o para los hijos;

XII. La negativa injustificada de alguno de los cónyuges a cumplir con sus obligaciones de aportar económicamente para el sostenimiento del hogar, alimentación y educación de la familia, sin justa causa;

XIII. La acusación calumniosa hecha por un cónyuge contra el otro, por delito que merezca pena mayor de dos años de prisión;

XIV. Haber cometido uno de los cónyuges un delito doloso por el cual haya sido condenado, por sentencia ejecutoriada;

XV. El alcoholismo o el hábito de juego, cuando amenacen causar la ruina de la familia o constituyan un continuo motivo de desavenencia;

XVI. Cometer un cónyuge contra la persona o bienes del otro, o de los hijos, un delito doloso, por el cual haya sido condenado por sentencia ejecutoriada;

XVII. La conducta de violencia familiar cometida o permitida por uno de los cónyuges contra el otro, o hacia los hijos de ambos, o de alguno de ellos;

XVIII. El incumplimiento injustificado de las determinaciones de las autoridades administrativas o judiciales que se hayan ordenado, tendientes a corregir los actos de violencia familiar;

XIX. El uso no terapéutico de drogas, que produzcan efectos psicotrópicos, cuando amenacen causar la ruina de la familia o constituyan un continuo motivo de desaveniencia;

XX. El empleo de métodos de fecundación asistida, realizada sin el consentimiento de su cónyuge; y

XXI. Impedir uno de los cónyuges al otro, desempeñar cualquier actividad que este permitida por la ley (trabajar, en pocas palabras).

 UNA VEZ TERMINADOS LOS JUICIOS (ya sea vía voluntaria o necesaria) DEBE INSCRIBIRSE LA SENTENCIA DE DIVORCIO EN EL REGISTRO CIVIL Y PEDIR UNA NUEVA ACTA DEL MATRIMONIO CON SU RESPECTIVA NOTA DEL DIVORCIO, es importante subrayarlo, porque muchos abogados no hacen esto último y en algunos trámites es necesario presentar el acta con su nota de divorcio, además imaginemos que el expediente de divorcio se destruye (cosa muy extraña, sin embargo se puede dar, recordemos el sismo de 1985, el reciente incendio del Tribunal de Justicia en Oaxaca, etc.) ¿cómo acreditar que se llevó a cabo el juicio después de 20 años?  Por eso es importante llevar a inscribir la sentencia de divorico en el Registro Civil y tener una copia certificada de ella.

Tratándose de sociedad conyugal (mancomunidad, click aquí para ver tema aparte), el divorcio vía judicial, tanto voluntario como necesario, consta de 3 pasos.

 1.- Demandar y obtener el divorcio.

 2.- Llegar a un acuerdo de cómo serán repartidos los bienes (liquidadar la sociedad conyugal, dicen los abogados) y que el mismo sea aprobado por el Juez (si no existe controversia entre los cónyuges, pueden acudir directamente ante un Notario y hacer con él la liquidación)

 3.- FORMALIZAR LA LIQUIDACION DE LA SOCIEDAD CONYUGAL EN UNA ESCRITURA, si dentro de la sociedad existen bienes inmuebles. Con esto último hay que tener mucho cuidado, muchos abogados no con continúan con este trámite y la gente cree que por haber firmado el convenio y que el juez haya decretado disuelta la sociedad conyugal en términos del convenio, por esa razón ya quedan como propietarios de sus respectivos inmuebles ESTO ES FALSO, si bien es cierto que el Juez aprobó el convenio, con ello no transmite la propiedad de dichos bienes, es necesario que ambos “excónyuges” acudan con el Notario de su confianza y FORMALICEN el convenio aprobado (para el caso de que algún cónyuge no quiera acudir con el Notario, puede el otro cónyuge, pedir al Juez que él firme en “rebeldía” del que no quiere ir). Esto es así porque sólo por medio de una escritura se tiene la certeza de que se pagaron los impuestos correspondientes y se realizaron tooooodos los trámites necesarios para formalizar la transmisión de la propiedad, de otra forma tendría que andar el interesado peregrinando por muchas dependencias tramitando documentos y pagando derechos e impuestos, además tratándose de inmuebles, ningúna transmisión de propiedad está completa si no está inscrita en el Registro Público de la Propiedad, las sentencias de divorcio no pueden inscribirse, en cambio las escrituras de inmuebles siempre se inscriben (click aquí para ver tema aparte sobre seguridad jurídica de las escrituras).

Para mayor información, acuda con el Notario de su confianza, él le asesorará correctamente.

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Matrimonio y bienes

Sin entrar en muchos detalles filosóficos, para la ley (en el DF, hoy ciudad de México) el matrimonio es un contrato entre 2 personas para vivir en común, es decir, los novios crean una especie de sociedad para afrontar la vida.

En tal sentido, al contraer matrimonio en la ciudad de México, es requisito indispensable (sine qua non, según los abogados) que los novios vean (porque dicen por ahí que no ven, por eso son novios “no-vio”) como quieren administrar, aportar y participar de los bienes que se adquieran durante el matrimonio.

Es así que los novios tienen opción a 3 formas de participar en el matrimonio:

1.- SOCIEDAD CONYUGAL (comúnmente conocida como mancomunidad de bienes), donde ambos cónyuges son propietarios de tooooodo lo que se adquiera durante el matrimonio (solo la voluntad de las partes, el divorcio o la muerte pueden terminarlo), absolutamente todo así se adquiera por herencia, donación o mucha suerte en las rifas, etc. lo que se dice T O D O, sin excepción; inclusive, si así lo quisieran los novios, se podrían aportar los bienes adquiridos antes del matrimonio.

En realidad, los cónyuges no son propietarios de nada, la propiedad es del matrimonio, de la misma sociedad conyugal. Es como en una sociedad anónima, los socios “inventan” a la sociedad como una persona ficticia (porque no existe en carne y hueso, solo en papel), pero está reconocida por la ley para ser propietaria de bienes, así los socios tienen sus propios bienes y la sociedad por su parte tiene también sus propios bienes, separados de los bienes de los socios. Pero, a diferencia de una empresa, la sociedad conyugal no tiene una razón social bajo cuyo nombre se identifiquen los bienes, por lo que dichos bienes deben quedar a nombre de uno de los cónyuges, pero eso no significa que ese cónyuge sea el dueño, solo es el representante de ese bien, en realidad la sociedad conyugal es la propietaria del bien.

2.- SEPARACION DE BIENES. Aquí los novios deciden que “cada quien para su santo”, es decir, los bienes que cada uno de los ahora esposos adquiera, serán de él y no tendrá participación alguna el otro cónyuge que no sea dueño, salvo que ambos sean copropietarios (ver tema aparte de copropiedad).

3.- REGIMEN MIXTO. Aquí los novios deciden libremente de cuáles bienes quieren participar en sociedad (mancomunidad) y en cuáles no (separación), inclusive puede pactarse si han de participar con un 50% o más de porcentaje o menos.

 En teoría la ley prevé sólo 2 regímenes el mixto y la separación de bienes, entonces ¿porqué cuando nos casamos sólo podemos optar por sociedad conyugal o por separación de bienes? Por ignorantes, no ignorantes los novios, ellos no tienen porqué saber los vericuetos de la ley, ignorantes los Jueces del Registro Civil ellos deberían ser profesionales en la gestión de sus asuntos, deberían informar y orientar a los novios, pero no, el muy burócrata solo hace lo que la secretaria del escritorio de enfrente le enseñó y “debe” saber porque lleva 30 años trabajando ahí, así que solo recibe papeles, recita de memoria lo que le dijeron que se aprendiera, recaba firmas entrega papeles y ya, hizo su “ardua” labor, cumplió con su deber, y no tiene ni idea  de lo que dice la ley.

 Pues bien, la ley dice que para celebrar el matrimonio es requisito indispensable presentar el convenio (capitulaciones matrimoniales) mediante el cual los novios acuerdan como se habrá de administrar, aportar y participar de los bienes que se adquieran durante el matrimonio, para lo cual pueden optar por una sociedad o una separación de los bienes. También prevé que para el caso de optar por la sociedad, pueden ELEGIR el porcentaje con el que participarán, así mismo, pueden ELEGIR si todos los bienes entrarán a la sociedad O NO, la ley prevé que para el caso de no haber convenio en bienes adquiridos por herencia, donación o “don de la fortuna”, dichos bienes pertenecen en propiedad plena al cónyuge que los adquirió (por eso digo que la ley sólo prevé régimen mixto y separación), SALVO PACTO EN CONTRARIO (o sea, pueden elegir).

 ¿Porqué el Juez no me lo dijo? ¿porqué solo me dió a elegir entre sociedad conyugal y separación de bienes? ¿porqué si quiero vender la casa que me heredó mi mamá, tiene que firmar mi cónyuge?

 Por ignorantes, en teoría uno debería acudir al matrimonio con las capitulaciones ya elaboradas por los novios, pero no, en el momento del matrimonio el Juez nos extiende para firmar 2 papeles: el acta de matrimonio y (sorpresa) unas capitulaciones de machote (que ni los mismos jueces ni mucho menos el personal del Registro Civil saben que esas son las capitulaciones matrimoniales, porque el machote no lo dice, pero créanme que lo son, porque son acuerdos de los cónyuges para administrar y participar de los bienes, los cuales siempre se firman sin leer).

 ¿Y que dicen esas capitulaciones de machote?

 Que ninguno de los contrayentes tiene bienes hasta ese momento del matrimonio, que acuerdan que TODOS los bienes adquiridos durante el matrimonio entren a la sociedad conyugal, que ambos cónyuges se obligan a compartir el 50% de los gananciales de la sociedad y que eligen como administrador de los bienes al hombre.

 Cuenta la leyenda que algunos abogados versados en el tema han acudido al Registro Civil con sus capitulaciones matrimoniales BIEN HECHAS y los Jueces se las han rechazado, porque eso “no se acostumbra, solo se acostumbra firmar el machote”.

 ¿Y ahora, quién podrá defendernos?

 El Notario de su confianza, él está facultado para modificar las capitulaciones matrimoniales y darles la forma legal correcta, él sí es un profesional.

 JUSTIFICACION.- Mis disculpas a las señoras y señores Jueces del Registro Civil, que como personas merecen todo mi respeto, pero como profesionistas que somos estamos obligados a conocer a fondo nuestro trabajo y a asesorar en forma certera a quien solicita nuestros servicios.

 Por otro lado, creo que el legislador alardeó de mucho conocimiento jurídico al crear la sociedad conyugal y pensar en capitulaciones matrimoniales. La realidad es que la pareja se casa por el vínculo afectivo que existe entre ellos, además es imposible pensar en como será mejor compartir los bienes y que bienes entran, cuales no, quienes administran, etc. se casan por amor y quieren compartirlo todo, sin pensar que el futuro es cambiante y tal vez la decisión de hoy no sea la mejor para mañana (sin mencionar que aunque somos muchos abogados, no todo el mundo lo es y no siempre es sencillo explicar cuestiones tan complicadas y menos a un par de tórtolos). Desde mi muy particular punto de vista, la sociedad conyugal es una reminisencia del machismo y más aún las capitulaciones matrimoniales que se pactan de machote, en tal sentido yo propondría eliminar la sociedad conyugal y dejar exclusivamente la separación de bienes, como ya muchos estados del interior de la republica lo tienen, así los cónyuges pueden hacerse copropietarios de los bienes que deseen en cualquier momento, sin necesidad de modificar capitulaciones y hacer más gastos. Además, en el D.F., la ley protege al cónyuge que no haya adquirido bienes durante el matrimonio, se haya dedicado a las labores del hogar y no tenga trabajo, para que al momento del divorcio, obtenga el 50% de los bienes adquiridos durante el matrimonio por el otro cónyuge. También protege la ley al cónyuge para el caso de muerte, otorgándole al que sobrevive, una porción igual a la de un hijo.

 Lo anterior puede ser un tema de tesis en derecho, por lo que ya no me extenderé más.

 Solo recuerde que el Notario es el mejor profesionista que puede asesorarle en esta materia.

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