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Cómo crear una empresa.

Es un gusto y honor anunciar el convenio de colaboración entre el Blog y un servidor para el enriquecimiento de nuestros lectores y mío también y sin más preámbulos les dejo su primer post en este Blog:

Este artículo es una colaboración del blog El Jurídico. Para formatos de documentos, tips legales y más, visita su página!

Cómo Crear una Empresa

En este artículo veremos algunos tips básicos sobre cómo crear una empresa.
En particular, haremos un enfoque en cuáles son los tipos de sociedades más populares en México (2016) y las características de cada una de ellas que las hace atractivas para ciertos giros y negocios.

1. Elige una denominación o razón social
La denominación o razón social de una empresa, es el nombre con el cual se identifica.
Bajo el nombre de una empresa se crearán cuentas bancarias, se girarán cheques, se registrará en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, entre otras actividades.
La denominación (o razón social) de una empresa, no es lo mismo que su marca. Y aunque es práctico que sean iguales, no es necesario.
Si tu marca se llama “Google”, tu empresa puede llamarse “Servicios de Búsqueda en Línea, S.A. de C.V.” o cualquier otra denominación disponible.
Aunque no es necesario que revises la disponibilidad de la denominación que quieres para tu empresa, ya que el Notario Público normalmente lo hará en tu lugar, te puede ahorrar tiempo. Revisa aquí la disponibilidad de la denominación.
Una vez que te hayas cerciorado de que se encuentra disponible, elige el tipo de sociedad que deseas constituir.

2. ¿Qué tipo de sociedad elegir para mi negocio?
Este es un tema sumamente extenso, por lo que únicamente puntualizamos lo más importante aquí.
Los tipos de sociedades más populares para negocios en México son los siguientes:

A) Sociedad Anónima de Capital Variable (S.A. de C.V.)

Es el tipo de sociedad más común y popular en México. Negocios chicos, medianos y grandes adoptan esta figura todos los días y a través de ella, individuos reúnen capital y emprenden todo tipo de negocios.

¿Por qué es la más popular?
Por un lado, confiere a sus socios responsabilidad limitada. Esto significa que si eres accionista de una sociedad anónima, no serás responsable personalmente por los actos de la empresa de la cual formas parte.
Por otro, es práctica. El trámite de constitución es relativamente rápido y barato, no exige un capital mínimo y pueden crearla cuando menos dos socios.
La sociedad anónima puede ser tan ordinaria o tan compleja como sus socios lo prefieran.
En el año 2014, el Congreso Federal introdujo una reforma a la Ley General de Sociedades Mercantiles que permitió a la Sociedad Anónima tener una mayor flexibilidad en sus estatutos sociales.
Por ejemplo, este tipo de sociedades ahora puede contemplar acciones sin derecho a voto, con voto limitado o inclusive con derecho a veto.
Adicionalmente, dicha reforma permite establecer en el acta constitutiva de la Sociedad Anónima, entre otras cosas, lo siguiente:
Restricciones a la transmisión de acciones (e.g. si un accionista desea vender sus acciones, necesitará el voto favorable de X número de acciones)
Causales de exclusión de socios o para ejercer derechos de separación (i.e. motivos por los que se podría forzar la salida de un accionista o bien, motivos por los que un accionista podría separarse)
Mecanismos a seguir para resolver temas que no se hayan podido acordar
Una ampliación, limitación o negación del derecho de suscripción preferente (e.g. que ciertas series de acciones no puedan suscribir nuevas acciones en caso de un aumento de capital)

¿Cuál es el negocio típico que opera bajo una Sociedad Anónima?
Cualquier tipo de negocio que tenga “especulación comercial”. Esta definición abarca un espectro amplio de entidades. Desde negocios pequeños como restaurantes, tiendas de conveniencia o una peluquería hasta empresas grandes de producción y manufactura, proveedores de materias primas, etc.
La sociedad anónima es por excelencia el tipo societario detrás de los negocios en México.

¿Puede haber socios extranjeros en una Sociedad Anónima?
Desde luego que sí, aunque hay que considerar a qué se va a dedicar la empresa. Hay algunos giros que están exclusivamente reservados para los mexicanos, por lo que se habrán de consultar en la Ley de Inversión Extranjera.

B) Sociedad Anónima Promotora de Inversión (S.A.P.I. de C.V.)

¿Qué es la S.A.P.I. de C.V.?
Se creó para dar un paso más allá que la Sociedad Anónima, permitiendo mayor flexibilidad en su gobierno corporativo.
El principal objetivo de la regulación liberal de la S.A.P.I., es que sus socios acepten la entrada de inversiones a su negocio y poseer las herramientas legales necesarias para proteger a las partes involucradas y permitir reglas corporativas más complejas.
La S.A.P.I. cuenta con las mismas características que la Sociedad Anónima, más las siguientes (entre otras):
– Se puede limitar la repartición de utilidades a alguna clase de acciones;
– Mecanismos para mayor protección a minorías dentro de la sociedad;
– Se prevé que la sociedad puede adquirir sus propias acciones; y
– Se regula por la Ley de Mercado de Valores y constituye ¨un paso previo¨ a la Sociedad Anónima Bursátil (S.A.B.), cuyas acciones se encuentran registradas en el Registro Nacional de Valores.

¿Quiénes utilizan la S.A.P.I. de C.V.?
Este tipo de sociedad es prácticamente una S.A. de C.V. con una regulación un poco más sofisticada.
Para efectos prácticos, logra lo mismo que la Sociedad Anónima.
La mayoría de las empresas que se constituyen por medio de una S.A. de C.V., pueden hacerlo mediante este tipo de societario. Por lo general, empresas que tienen en la mira concebir distintas clases de acciones o asumir una serie de proyectos para los cuales recibirá inversiones de grupos de accionistas independientes, son aquellas que contemplan la Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable.

C) Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R.L.)

¿Qué es la S. de R.L.?
Se distingue de la S.A. de C.V. en cuanto a que está destinada a utilizarse en negocios más cerrados.
Su capital social no se divide en acciones (como la S.A. y la S.A.P.I.) sino en participaciones sociales, cuya transmisión (por cesión) es más complicada y restringida que la de una acción.
Adicionalmente, las participaciones sociales son indivisibles y la entrada de nuevo socios requiere aprobación de una mayoría de los socios actuales, características que restringen o dificultan el que la sociedad llegue a nuevas manos.
Algunas de sus características son:
– Responsabilidad limitada de los socios;
– No puede haber más de 50 socios, ni menos de 2;
– No hay monto mínimo de capital social; y
– Participaciones sociales no cuentan con la misma flexibilidad de las acciones.

¿Quiénes utilizan la S. de R.L. de C.V.?
Empresas familiares (cerradas) o con capital extranjero son los ejemplos más comunes en utilizar este tipo societario.

Sociedad Civil (S.C.)

¿Qué es la S.C.?
Las sociedad civil (S.C.) es un tipo de persona moral que se regula por el Código Civil y cuyos socios se reúnen para perseguir un fin común, preponderantemente económico, sin que éste constituya una “especulación comercial”.
La S.C. es diferente a la asociación civil, ya que ésta no tiene fines de lucro. Asimismo, la S.C. es diferente a las sociedades mercantiles tratadas más arriba, ya que éstas tienen giros de “especulación comercial”.
A diferencia de las sociedades que se han venido tratando en este artículo, en la S.C. los socios responden personalmente de forma ilimitada y subsidiaria por los actos de la sociedad.

¿Quiénes utilizan la S.C.?
En términos legales, quienes encajan dentro de este tipo societario son los profesionistas.
Con fines de lucro, pero sin constituir una especulación comercial, los profesionistas que prestan servicios como abogados, contadores, arquitectos, doctores, entre otros se reúnen bajo este esquema para consolidar su administración y fiscalización.

¿La S.C. tiene un tratamiento fiscal distinto a las sociedades mercantiles?
La Sociedad Civil con fines de lucro es, como las sociedades mercantiles y en términos del artículo 27 del Código Fiscal de la Federación, una persona moral sujeta a contribuciones. Por ello, la S.C. va a tributar en la misma medida que una S.A. de C.V. o una S. de R.L. lo haga.
Dicho eso, la S.C. sí tiene un tratamiento fiscal distinto, considerando que su esencia legal es más apegada a la de un profesionista, y no a la de un consorcio empresarial.
Por ejemplo, en cuanto a cuándo se considera un ingreso obtenido o bien cuándo existen deducciones bajo la Ley del Impuesto Sobre la Renta, la S.C. se comporta más como una persona física que como una sociedad mercantil (ver artículos 7, 17-I, 25-IX y 27-III de la Ley del Impuesto Sobre la Renta).
Por conclusión, el tratamiento fiscal de la S.C. plantea las mismas contribuciones que para otros tipos societarios, pero liquidadas de una forma distinta. Estas diferencias no necesariamente se traducen a “beneficios”, sino que su comportamiento es distinto simplemente porque su esencia legal lo es.

3. Acude con un Notario Público y solicita que constituya una sociedad con la denominación y el tipo societario que ya hayas elegido.

Llama a varios Notarios en tu localidad. Pregunta por cotizaciones y documentos que necesitas llevar. Elige el más confiable y quien te explique el proceso claramente.
Estos son algunos puntos clave que debes de considerar al pedir al Notario que elabore el acta constitutiva:
Cuántos socios y qué porcentaje dividirse? Recuerda que las sociedades en México deben constituirse con al menos 2 socios. Por lo general, los socios se dividen porcentajes en base al capital aportado para el negocio, sin embargo ello se complica cuando uno de los socios aporta su trabajo, know-how u otro bien intangible que difícilmente se cuantifica. Es entonces cuando los socios deben por común acuerdo determinar un valor monetario a lo que aporte cada uno.
Consejo de Administración y Apoderados. Ellos son quienes controlan la sociedad, pues tienen la facultad para actuar en nombre y representación de la misma. Solicita al fedatario público que te aclare quién será el(los) apoderado(s) de la empresa y qué poderes tendrá(n).
Funcionamiento de la Asamblea de Accionistas. Hay asuntos ordinarios que requieren un porcentaje de capital social para votación, y hay otros extraordinarios que requieren mayor “quórum”. Revisa muy bien los “quórum” de votación para las asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, así como el mecanismo por medio del cual adopta resoluciones el Consejo de Administración y asegúrate que sean prácticos para la operación de la empresa.

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¿Debe inscribirse un poder para títulos de crédito en el Registro Público?

Desde mi punto de vista, NO, por lo siguiente:

La Ley de Título y Operaciones de Crédito en su artículo 9 dice lo siguiente:
“Artículo 9.- La representación para otorgar o suscribir títulos de crédito se confiere:

I.- Mediante poder inscrito debidamente en el Registro de Comercio;

II.- Por simple declaración escrita dirigida al tercero con quien habrá de contratar el representante.

En el caso de la fracción I, la representación se entenderá conferida respecto de cualquier persona y en el de la fracción II sólo respecto de aquella a quien la declaración escrita haya sido dirigida.

En ambos casos, la representación no tendrá más límites que los que expresamente le haya fijado el representado en el instrumento o declaración respectivos.”

El artículo 27 del Código de Comercio dice lo siguiente:
Artículo 27

La falta de registro de los actos cuya inscripción sea obligatoria, hará que éstos sólo produzcan efectos jurídicos entre los que lo celebren, y no podrán producir perjuicio a tercero, el cual sí podrá aprovecharse de ellos en lo que le fueren favorables.

Conforme a este último artículo, se infiere que el Registro ni es constitutivo, ni da validez a los actos jurídicos que deban inscribirse, razón por la cual dichos actos sí producen efectos jurídicos entre las partes, independientemente de si están inscritos o no, razón por la cual si los accionistas de una sociedad acuerdan que esta última sea representada por x persona, dicho acto es válido, sin que sea necesaria su inscripción y así ha sido interpretado por nuestro máximo tribunal en diversas jurisprudencias (jurisprudencia es la interpretación “fidedigna” de la ley que hace el máximo tribunal).

El artículo 21 fracción VII del Código de Comercio determina:
Artículo 21.- Existirá un folio electrónico por cada comerciante o sociedad, en el que se anotarán:

VII. Para efectos del comercio y consulta electrónicos, opcionalmente, los poderes y nombramientos de funcionarios, así como sus renuncias o revocaciones;

Anteriormente este artículo también ordenaba la inscripción de los poderes generales y no obstante ello, la Jurisprudencia había interpretado que la representación era válida aunque no se hubiere inscrito en el Registro Público, razonando que la finalidad de éste es únicamente dar publicidad a los actos jurídicos y no darles validez, con lo cual de ninguna forma se perjudicaba derechos de terceros.

La fracción VII del art. 21 antes citada fué reformada con fecha 2 de junio del 2009 para quedar como se cita arriba. Si bien es cierto que la reforma no hace mención de modificación al art. 9 de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, también es cierto que el Código de Comercio está jeráquicamente por encima de cualquier ley mercantil, por lo que desde mi punto de vista, al haberse reformado el Código de Comercio automáticamente queda reformada la Ley en lo que sea incompatible, tal y como ordenan los siguientes artículos:

Artículo 2 del Código de Comercio:
Artículo 2

A falta de disposiciones de este ordenamiento y las demás leyes mercantiles, serán aplicables a los actos de comercio las del derecho común contenidas en el Código Civil aplicable en materia federal.
Artículo 9 del Código Civil Federal
Artículo 9o.- La ley sólo queda abrogada o derogada por otra posterior que así lo declare expresamente o que contenga disposiciones total o parcialmente incompatibles con la ley anterior.

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Funciones del Comisario

 Para el mejor entendimiento de cualquier tema siempre es bueno comenzar por lo más sencillo, por las bases. Al consultar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, nos dice del comisario: “persona que tiene poder y facultad de otra para ejecutar alguna orden o entender en algún negocio”, o sea, comisario es aquella persona que está autorizada por otra persona para saber o conocer de algo.

 Todos sabemos que en nuestro vecino país del norte el comisario es una especie de “representante de la justicia” o bien, como el diccionario lo dice, alguien autorizado por el gobierno para informarse de ciertos crímenes.

 Pues bien, el comisario de una sociedad, es una persona autorizada por los accionistas para vigilar el correcto funcionamiento y, principalmente, la correcta administración de la sociedad, tanto desde un  punto de vista financiero, como contable.

 La naturaleza de una S.A. es que los socios invierten su capital y el Administrador o el Consejo de Administración se encargue de hacer que esos capitales produzcan el mayor rendimiento posible para los accionistas y para corroborar que se cubra ese objetivo, los accionistas pueden nombrar a un o varios comisarios quienes vigilarán el correcto desempeño de la administración tanto financiera como contablemente. La S.A. está pensada para la inversión de grandes capitales donde confluyen muchos accionistas que sólo les interesa obtener beneficios sin inmiscuirse en los detalles administrativos, por lo que para ellos sí es necesario tener un informe de una tercera persona que de su visto bueno al manejo de la sociedad. Por otro lado, si lo vemos desde el punto de vista de una pequeña sociedad familiar o bien una sociedad donde sólo una persona es el accionista mayoritario y además el Administrador Único, no pareciera tener razón de ser el Comisario, puesto que el último interesado en defraudarse podría ser el propio “dueño” de la empresa, sin embargo la ley prevé que para TODOS los casos en que se constituye una S.A. se requiere del comisario (lo contrario sucede con una S.R.L. donde los socios pueden elegir si existirá o no vigilancia, ver tema aparte sobre las diferencias entre una S.R.L. con una S.A. http://ocampoarch.spaces.live.com/blog/cns!60DA4BDAFDF5DFF8!186.entry).

 En pocas palabras, el o los comisarios “avalarán” la actuación del o los administradores frente a los accionistas y serán responsables frente a ellos de cualquier acto que la administración realice y no comunique él su oposición. De hecho, en toda Asamblea anual deberá el comisario aprobar o hacer las observaciones pertinentes al informe de los estados financieros que rinda la Administración a los Accionistas.

 También tiene el comisario facultades extraordinarias, por ejemplo para el caso de falta absoluta del administrador o de alguno de los miembros del Consejo de Administración, para convocar a asamblea e inclusive para nombrar administrador para el caso de que el titular falte definitivamente (ya sea administrador único o bien que falte alguno del Consejo), dicho nombramiento siempre tendrá el carácter de provisional por tratarse de un nombramiento urgente.

 Como representante de los accionistas el comisario puede inclusive exigir que le sea proporcionada la información necesaria para cumplir con su función, tanto para que le sea proporcionada la documentación, como para que le sean rendidos informes por parte de los órganos de la sociedad, incluyendo obviamente a la administración, además puede emitir su opinión dentro de las Asambleas tanto de Administradores como de Accionistas, al grado de que puede inclusive agregar puntos en la orden del día de la convocatoria a Asamblea.

 Debido a la imparcialidad que debe tener el comisario, la ley prohíbe que lo sea quienes no puedan ejercer el comercio, los empleados de la sociedad y los parientes de los administradores. Si el comisario llegare a tener algún poder (click aquí para ver tema aparte sobre poderes) o autorización o remuneración por parte de la sociedad, se le entendería como empleado de la misa, razón por la cual no puede tenerlos. Es común nombrar a los contadores como comisarios de las sociedas, costumbre errónea, puesto que podría equipararse a un empleado.

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¿Que es una protocolización?

El Protocolo es el libro donde el Notario actúa, es decir, es el conjunto de instrumentos originales (o también el conjunto de escrituras) otorgados ante la fe del Notario. Ahora bien por ley fuera de su protocolo, o sea, fuera de una escritura, el Notario no puede actuar.

Por otro lado tenemos un documento privado, al cual le queremos dar certeza de su existencia y legalidad. Si una escritura hace prueba plena de existencia y legalidad (o sea, es un documento auténtico), entonces habrá que elevar el documento privado a la categoría de escritura y para ello habrá que protocolizarlo, es decir, tendrá que formar parte del protocolo o como el diccionario de la Real Academia Española dice: “protocolizar: Incorporar al protocolo una escritura matriz u otro documento que requiera esta formalidad”.

La Ley previene que al protocolizar un documento el Notario tiene 2 opciones transcribirlo en el acta que al efecto levante, o bien, anexarlo a dicha acta (legalmente se dice mandar al apéndice).

Sin embargo, en aras de la legalidad, el Notario está impedido para protocolizar documentos que forzosamente deban constar en escritura (contratos en general sobre bienes inmuebles, por ejemplo), además, al protocolizar todo documento debe estudiar su legal existencia, es decir debe hacer constar que fue creado conforme a la ley y las disposiciones que rigen al acto. Por ejemplo, tratándose de actas de asambleas de sociedades, el Notario debe dar certidumbre de que dicha asamblea se llevó a cabo conforme a los estatutos de la sociedad y llevándose a cabo todas las formalidades requeridas.

Consulte al Notario de su confianza, él es un profesional que podrá darle una mejor asesoría.

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Asociaciones y Sociedades civiles

A diferencia de las sociedades mercantiles, las asociaciones y sociedades civiles no persiguen especulación comercial (por especulación entendemos el hacer operaciones financieras o comerciales con las variaciones de precios para obtener un lucro).

En especial la Asociación Civil no persigue ningún fin económico, su constitución implica la organización y el apoyo entre sus integrantes y para la sociedad en general. Es muy socorrida este tipo de persona moral para organizar a un grupo de personas que tienen una finalidad común (ayuda a personas de escasos recursos o con ciertas incapacidades o enfermedades, administración de condominios, agrupaciones en general, etc). Este tipo de personas morales carece de capital social y su patrimonio lo conforman las aportaciones que hagan los asociados o las personas que así quieran hacerlo, así como las provenientes de los servicios que preste la propia asociación.

La constitución de una Sociedad Civil implica que su finalidad es obtener un beneficio económico (ganancia), pero no una especulación comercial, este tipo de sociedad es utilizada por profesionistas quienes agrupan sus conocimientos para brindar sus servicios por medio de la sociedad, también es utilizada para la constitución de escuelas y colegios. Este tipo de personas morales sí tiene un capital social el cual se denomina “aportación social”.

En ambos casos, la ley permite que ese tipo de sociedades funcionen como “fundaciones” las cuales tienen por objeto la asistencia social a través de la organización de los particulares, para lo cual deberán cubrir los estrictos requisitos que le imponga le organismo encargado de la vigilancia de este tipo de sociedades (en el D.F. se denominan Instituciones de Asistencia Privada y están vigiladas por la Junta de Asistencia Privada para más información ver http://www.jap.org.mx)

En ambos casos, sean o no fundaciones, la legislación fiscal permite que este tipo de sociedades perciban donativos deducibles de impuestos, para lo cual deberán cumplir con los requisitos previstos en la ley.

Para constituir una asociación o sociedad debe acudir con el Notario de su confianza y llevarle los siguientes datos:

1.- Nombre completo de los socios y datos generales de todos (lugar y fecha de nacimiento, ocupación, estado civil, domicilio). Para el caso de que alguno de los socios sea extranjero, deberá acreditar su legal estancia en el país con su forma migratoria correspondiente.

2.- Identificaciones de todos los socios.

3.- Copia de la Cédula del R.F.C. de todos los socios, para el caso de que alguno o todos no la tenga, se puede llevar a cabo la firma de la escritura, sin embargo, hacienda exige a los Notarios que se le informe para el caso de que alguno de ellos no le exhiba la cédula o bien no esté dado de alta.

4.- Tres posibles nombres que vaya a tener la sociedad.

5.- El objeto al cual se vayan a dedicar la sociedad.

6.- El domicilio que vaya a tener la sociedad.

7.- El monto del capital social (sólo para el caso de sociedades civiles).

8.- La forma en que será repartido el capital social (sólo para el caso de sociedades civiles) .

9.- La designación del o los socios que vayan a administrar la sociedad.

10.- Para el caso de Fundaciones (Instituciones de Asistencia Privada) deberán presentar los estatutos autorizados por la Junta de Asistencia Privada, o bien el organismo que se encargue de vigilar este tipo de sociedades en las Entidades Federativas.

11.- Un anticipo a cuenta de la escritura, que normalmente son $2,000.00

El trámite tarda aproximadamente una semana, para firmar la escritura, con lo cual queda constituida la sociedad, el Notario les expedirá copias certificadas de la escritura para que empiecen a trabajar.

Actualmente es posible para aquellas Notarías que tienen convenio con el SAT el dar de alta a la sociedad constituída en el R.F.C., por lo que saliendo de la Notaría puden acudir a hacer sus facturas con el impresor y empezar a trabajar de inmediato.

En el D.F. todavía hay que esperar un par de meses para que la escritura respectiva salga del Registro Público de Comercio, sin embargo, las autoridades prometen bajar ese tiempo a unos cuantos días. El Notario normalmente expide, aparte de las copias certificadas una constancia de que la escritura respectiva se encuentra en trámite de inscripción en dicho registro, por lo que con esa documentación es suficiente para trabajar libremente.

Consulte al Notario de su confianza, el es un profesional que le asesorará con mayor detalle.

Para más información sobre el tipo de sociedad en México click aquí

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Entrada y salida de socios y cambio de administración.

Para constituir cualquier tipo de sociedad (Asociación Civil, Sociedad Civil, Sociedad Anónima, Sociedad de Responsabilidad Limitada, etc.), se requiere de firmar un contrato entre los socios (estatutos sociales) el cual reglamentará las relaciones entre ellos, la administración, la percepción de ganancias, las reglas para votar, el manejo de las asambleas, etc.

Por otro lado, existe un derecho de propiedad sobre la parte social o acciones que corresponde a cada socio (excepto en las Asociaciones Civiles, puesto que ellas no tienen capital social), por lo que un socio no puede “ser expulsado” de una sociedad de capitales, es como si fuera lanzado de su propia casa sin juicio previo. Para que un socio pueda salir de una sociedad debe VENDER sus acciones o partes sociales, pues tiene una especie de copropiedad sobre la sociedad (ver tema aparte sobre la constitución de sociedades http://ocampoarch.spaces.msn.com/blog/cns!60DA4BDAFDF5DFF8!186.entry) y la única forma de liquidar esa copropiedad es vendiendo, ya sea a un extraño, o a uno mismo de los socios pero siempre respetando los términos y condiciones estipulados en los estatutos.

En las sociedades que en que no existe le derecho de preferencia para los otros socios de adquirir las acciones del socio que vende, es necesario informar a los demás socios accionistas de dicha venta en una asamblea, de la cual se debe levantar una acta.

En las sociedades que sí tienen derecho de preferencia para comprar los otros socios respecto de las acciones que venda uno de ellos, también debe celebrarse una asamblea y se deberá levantar el acta correspondiente que haga constar los acuerdos a los que se llegaron en esa asamblea.

Para el caso de que fuere necesario el cambio de alguno de los administradores, también habrá que asentar eso en el acta respectiva.

El acta de asamblea que se celebre con los anteriores acuerdos, deberá protocolizarse ante Notario e inscribirse en el Registro Público de Comercio.

Por lo tanto, antes de realizar cualquier movimiento en su sociedad, revise los estatutos sociales para ver en qué términos debe actuar, o bien acuda con el Notario de su confianza para que le asesore correctamente.

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Constitución de empresas

 
La constitución de una Sociedad implica que varias personas están de acuerdo en unir sus esfuerzos y capital para lograr una ganancia mayor (la unión hace la fuerza), la sociedad representa dicha unión de capitales y voluntades. Mediante una ficción legal, la sociedad es una nueva persona, ajena a los socios y es suceptible de ser sujeto de derehos y obligaciones, así mismo puede tener un patrimonio, domicilio, nombre y nacionalidad, como si fuera un individuo, sobre el cual cada uno de los socios tienen un derecho de copropiedad y de ese porcentaje de copropiedad se deriva tanto la aportación de cada socio como su ganancia.
En México una empresa se constituye, principalmente, bajo la forma de una Sociedad Anónima de Capital Variable (S.A. DE C.V.), o de una Sociedad de Responsabilidad Limitada, la cual también puede ser de Capital Variable (S.R.L. DE C.V.).
La razón por la cual sólo se utilizan estos 2 tipos de entre 6 que prevé la ley, es que 3 de ellas tienen el grave problema de que todo patrimonio de los socios está garantizando el cumplimiento de todas las operaciones de la sociedad, en cambio, en la S.A. y en la S.R.L. los socios únicamente están obligados a pagar su aportación a la sociedad, el patrimonio que la sociedad forme será el que responda de sus propias obligaciones. El  cuarto tipo de sociedad es una Cooperativa, para lo cual se requiere de al menos un número de 5 socios, pero es más específica en el sentido de que los propios socios son los empleados de la sociedad.

La Sociedad Anónima se constituye con al menos 2 socios, su constitución debe otorgarse en una escritura ante Notario y previamente deberá solicitarse un Permiso a la Secretaría de Economía y los socios deberán aprobar los estatutos que regirán la vida interna de la sociedad y finalmente deberá inscribirse en el Registro Público de Comercio, también se requiere de un comisario quién se encargará de vigilar la correcta administración de la sociedad, el comisario no puede ser pariente del o las personas que administren la sociedad (para saber más del comisario click aquí).

Para la Sociedad de Responsabilidad Limitada, se requiere también de 2 socios, para la constitución también es necesaria escritura ante Notario y permiso de la Secretaría de Economía, en este caso no es necesario el nombramiento del comisario, sin embargo, si los socios así lo piden, puede nombrarse.

En ambos casos de las anteriores sociedades la ley ya no determina un capital social mínimo (anteriormente eran $50,000 para la S.A. y $3,000 para la S.R.L.), por lo que los socios podrán iniciar actividades con el capital que realmente aporten.

En la práctica al acudir con el Notario de su confianza él hará todos los trámites necesarios para dejar legalmente constituida la sociedad, lo que normalmente tarda máximo 1 semana, inclusive, en algunas Notarías es posible tramitar el alta en el R.F.C. de la sociedad, por lo que al salir de la Notaría el interesado sólo tiene que ir a imprimir sus facturas y empezar a trabajar.

En pocas palabras, la diferencia entre una S.A. DE C.V. y una S.R.L. de C.V. es que la S.A. está pensada para que los socios inviertan su capital y no necesariamente están inmiscuidos en la dirección y administración de la sociedad, ello no significa que no puedan inmiscuirse en dicha administración, puesto que en la práctica sí lo hacen, o por lo menos lo hacen los socios mayoritarios. Por otro lado, la S.R.L. de C.V. sí está pensada para que todos los socios, independientemente del monto invertido, participen dentro de la administración de la sociedad, inclusive el número de socios está limitado a un máximo de 50, en cambio en la S.A. no hay límite. Para personas que piensen tener socios extranjeros, sobre todo norteamericanos, la S.R.L. es una buena opción, puesto que se parece mucho a los tipos societarios de Norteamérica lo cual significa que para nuestros vecinos del norte les es mucho más comprensible la forma en que opera dicho tipo de sociedad.

Otra diferencia es que en la S.A. el capital social está representado por acciones, las cuales son libremente negociables, en cambio en la S.R.L. el capital está representado por partes sociales, las cuales sólo pueden ser enajenadas (del latín in alienare, hacer ajeno) con la autorización de los demás socios, lo que se traduce en un mayor control de quién es mi socio en una SRL, en cambio en una SA en cualquier momento podría dejar de ser socio la persona con quien se constituyó la sociedad.

Ambas figuras jurídicas contemplan el nombramiento de un comisario, en la S.A. es un requisito indispensable, sin embargo en la S.R.L. no lo es, los socios decidirán si lo tienen o no. El comisario es la persona o conjunto de personas que se encargarán de vigilar que la administración se lleve correctamente, para evitar cualquier acto fraudulento, por lo que la ley prevé que dicho cargo no puede ser ejercitado por ningún pariente del o los administradores (para saber más sobre las funciones del comisario click aquí).

Fiscalmente todas las sociedades son tratadas en forma igual, los impuestos se calculan sobre la base de la ganancia que generen, menos los deducibles que la ley permite.

Otra gran ventaja de una S.R.L. sobre la S.A. es la liquidación. Toda liquidación consta de 3 momentos:

1.- Acordar la disolución de la sociedad en una asamblea y nombrar a una persona para que funja como liquidador, dicha acta de asamblea debe protocolizarse ante Notario e inscribirse en el Registro Públcio.

2.- Acordada la disolución, la sociedad entra en estado de liquidación por lo que el liquidador deberá concluir las operaciones sociales, cobrar lo que se le deba, pagar lo que deba, vender los bienes de la sociedad, liquidar a cada socio su parte social y practicar el balance final de la liquidación.

3.- Acordar la aprobación del balance final de la liquidación en una última asamblea, cuya acta deberá también protocolizarse ante Notario e inscribirse en el Registro Público. En esta parte es donde la S.R.L. tiene ventaja, ya que en el caso de la S.A. el balance debe publicarse 3 veces en el periódico oficialdel domicilio de la sociedad, previo a la celebración de la última asamblea, en cambio en la S.R.L. no se requiere de esas publicaciones.

Para constituir una empresa debe acudir con el Notario de su confianza y llevarle los siguientes datos:

1.- Nombre completo de los socios, en su caso del comisario también y datos generales de todos (lugar y fecha de nacimiento, ocupación, estado civil, domicilio). Para el caso de que alguno de los socios sea extranjero, deberá acreditar su legal estancia en el país con su forma migratoria correspondiente.

2.- Identificaciones de todos los socios.

3.- Copia de la Cédula del R.F.C. de todos los socios, para el caso de que alguno o todos no la tenga, se puede llevar a cabo la firma de la escritura, sin embargo, hacienda exige a los Notarios que se le informe para el caso de que alguno de ellos no le exhiba la cédula o bien no esté dado de alta.

4.- Tres posibles nombres que vaya a tener la sociedad, de los cuales la Secretaría de Economía elegirá aquel que no esté siendo utilizado en otra sociedad en cualquier parte de la república o bien que no sea muy parecido a algún otro ya ocupado.

5.- El objeto al cual se vayan a dedicar la sociedad.

6.- El domicilio que vaya a tener la sociedad.

7.- El monto del capital social.

8.- La forma en que será repartido el capital social.

9.- La designación del o los socios que vayan a administrar la sociedad y de quien ejerza el cargo de comisario.

10.- Un anticipo a cuenta de la escritura, que normalmente son $2,000.

El trámite tarda aproximadamente una semana, para firmar la escritura, con lo cual queda constituida la sociedad, el Notario les expedirá copias certificadas de la escritura para que empiecen a trabajar.

Actualmente ya es posible para aquellas Notarías que tengan la autorización del SAT el dar de alta a la sociedad en el R.F.C., por lo que saliendo de la Notaría pueden acudir con el impresor y solicitar sus facturas para empezar a trabajar.

En el D.F. todavía hay que esperar un par de meses para que la escritura respectiva salga del Registro Público de Comercio, sin embargo, las autoridades prometen bajar ese tiempo a unos cuantos días. El Notario normalmente expide, aparte de las copias certificadas una constancia de que la escritura respectiva se encuentra en trámite de inscripción en dicho registro, por lo que con esa documentación es suficiente para trabajar libremente.

Consulte al Notario de su confianza, el es un profesional que le asesorará con mayor detalle.

La razón por la cual sólo se utilizan estos 2 tipos de entre 6 que prevé la ley, es que 3 de ellas tienen el grave problema de que todo patrimonio de los socios está garantizando el cumplimiento de todas las operaciones de la sociedad, en cambio, en la S.A. y en la S.R.L. los socios unicamente están obligados a pagar su aportación a la sociedad, el patrimonio que la sociedad forme será el que responda de sus propias obligaciones. El  cuarto tipo de sociedad es una Cooperativa, para lo cual se requiere de al menos un número de 5 socios, pero es más específica en el sentido de que los propios socios son los empleados de la sociedad.

 La Sociedad Anónima se constituye con al menos 2 socios, su constitución debe otorgarse en una escritura ante Notario y previamente deberá solicitarse un Permiso a la Secretaría de Economía y los socios deberán aprobar los estatutos que regirán la vida interna de la sociedad y finalmente deberá inscribirse en el Registro Público de Comercio, también se requiere de un comisario quién se encargará de vigilar la correcta administración de la sociedad, el comisario no puede ser pariente del o las personas que administren la sociedad.

 Para la Sociedad de Responsabilidad Limitada, se requiere también de 2 socios, para la constitución también es necesaria escritura ante Notario y permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en este caso no es necesario el nombramiento del comisario, sin embargo, si los socios así lo piden, puede nombrarse.

 En la práctica al acudir con el Notario de su confianza él hará todos los trámites necesarios para dejar legalmente constituida la sociedad, lo que normalmente tarda máximo 1 semana, inclusive, en algunas Notarías es posible tramitar el alta en el R.F.C. de la sociedad, por lo que al salir de la Notaría el interesado sólo tiene que ir a imprimir sus facturas y empezar a trabajar.

 En pocas palabras, la diferencia entre una S.A. DE C.V. y una S.R.L. de C.V. es que la S.A. está pensada para que los socios inviertan su capital y no necesariamente están inmiscuidos en la dirección y administración de la sociedad, ello no significa que no puedan inmiscuirse en dicha administración, puesto que en la práctica sí lo hacen, o por lo menos lo hacen los socios mayoritarios. Por otro lado, la S.R.L. de C.V. sí está pensada para que todos los socios, independientemente del monto invertido, participen dentro de la administración de la sociedad, inclusive el número de socios está limitado a un máximo de 50, en cambio en la S.A. no hay límite. Para personas que piensen tener socios extranjeros, sobre todo norteamericanos, la S.R.L. es una buena opción, puesto que se parece mucho a los tipos societarios de Norteamérica lo cual significa que para nuestros vecinos del norte les es mucho más comprensible la forma en que opera dicho tipo de sociedad.

  Otra diferencia es que en la S.A. el capital social está representado por acciones, las cuales son libremente negociables, en cambio en la S.R.L. el capital está representado por partes sociales, las cuales sólo pueden ser enajenadas (del latín in alienare, hacer ajeno) con la autorización de los demás socios, lo que se traduce en un mayor control de quién es mi socio en una SRL, en cambio en una SA en cualquier momento podría dejar de ser socio la persona con quien se constituyó la sociedad.

Ambas figuras jurídicas contemplan el nombramiento de un comisario, en la S.A. es un requisito indispensable, sin embargo en la S.R.L. no lo es, los socios decidirán si lo tienen o no. El comisario es la persona o conjunto de personas que se encargarán de vigilar que la administración se lleve correctamente, para evitar cualquier acto fraudulento, por lo que la ley prevé que dicho cargo no puede ser ejercitado por ningún pariente del o los administradores (para saber más sobre las funciones del comisario vea http://ocampoarch.spaces.live.com/blog/cns!60DA4BDAFDF5DFF8!220.entry).

Fiscalmente todas las sociedades son tratadas en forma igual, los impuestos se calculan sobre la base de la ganancia que generen, menos los deducibles que la ley permite.

Otra gran ventaja de una S.R.L. sobre la S.A. es la liquidación. Toda liquidación consta de 3 momentos:

1.- Acordar la disolución de la sociedad en una asamblea y nombrar a una persona para que funja como liquidador, dicha acta de asamblea debe protocolizarse ante Notario e inscribirse en el Registro Públcio.

2.- Acordada la disolución, la sociedad entra en estado de liquidación por lo que el liquidador deberá concluir las operaciones sociales, cobrar lo que se le deba, pagar lo que deba, vender los bienes de la sociedad, liquidar a cada socio su parte social y practicar el balance final de la liquidación.

3.- Acordar la aprobación del balance final de la liquidación en una última asamblea, cuya acta deberá también protocolizarse ante Notario e inscribirse en el Registro Público. En esta parte es donde la S.R.L. tiene ventaja, ya que en el caso de la S.A. el balance debe publicarse 3 veces en el periódico oficialdel domicilio de la sociedad, previo a la celebración de la última asamblea, en cambio en la S.R.L. no se requiere de esas publicaciones.

Para constituir una empresa debe acudir con el Notario de su confianza y llevarle los siguientes datos:

1.- Nombre completo de los socios, en su caso del comisario también y datos generales de todos (lugar y fecha de nacimiento, ocupación, estado civil, domicilio). Para el caso de que alguno de los socios sea extranjero, deberá acreditar su legal estancia en el país con su forma migratoria correspondiente.

2.- Identificaciones de todos los socios.

3.- Copia de la Cédula del R.F.C. de todos los socios, para el caso de que alguno o todos no la tenga, se puede llevar a cabo la firma de la escritura, sin embargo, hacienda exige a los Notarios que se le informe para el caso de que alguno de ellos no le exhiba la cédula o bien no esté dado de alta.

4.- Tres posibles nombres que vaya a tener la sociedad, de los cuales la Secretaría de Relaciones Exteriores elegirá aquel que no esté siendo utilizado en otra sociedad en cualquier parte de la república o bien que no sea muy parecido a algún otro ya ocupado.

5.- El objeto al cual se vayan a dedicar la sociedad.

6.- El domicilio que vaya a tener la sociedad.

7.- El monto del capital social.

8.- La forma en que será repartido el capital social.

9.- La designación del o los socios que vayan a administrar la sociedad y de quien ejerza el cargo de comisario.

10.- Un anticipo a cuenta de la escritura, que normalmente son $2,000.

 El trámite tarda aproximadamente una semana, para firmar la escritura, con lo cual queda constituida la sociedad, el Notario les expedirá copias certificadas de la escritura para que empiecen a trabajar.

Actualmente ya es posible para aquellas Notarías que tengan la autorización del SAT el dar de alta a la sociedad en el R.F.C., por lo que saliendo de la Notaría pueden acudir con el impresor y solicitar sus facturas para empezar a trabajar.

En el D.F. todavía hay que esperar un par de meses para que la escritura respectiva salga del Registro Público de Comercio, sin embargo, las autoridades prometen bajar ese tiempo a unos cuantos días. El Notario normalmente expide, aparte de las copias certificadas una constancia de que la escritura respectiva se encuentra en trámite de inscripción en dicho registro, por lo que con esa documentación es suficiente para trabajar libremente.

Consulte al Notario de su confianza, el es un profesional que le asesorará con mayor detalle.

 Para consultar una lista completa de los tipos de sociedades en México click aquí

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